A principios de 1985 en un pueblo llamado Cofrentes, vivía un niño llamado Adrián. Adrián era un niño que sacaba muy buenas notas en el instituto, tenía 15 años pero aparentaba 18 años. Los padres de él estaban muy orgullosos, sobretodo su padre Cristóbal, él era un gran abogado y quería que su hijo siguiera sus mismos pasos, y a su madre María se le caía la baba nada mas verlo.
Adrián estaba feliz con la idea de trabajar con su padre en la misma empresa, juntos, como un buen hijo que era, estaba decidido a hacer todo lo posible para llegar a ser un buen abogado como su padre. Todos los días se iba al instituto con ganas de aprender, con ganas de hacer exámenes para estudiar y así poder aprobarlos...
Un día bastante nublado, Adrián se fue hacía el instituto, allí se encontró a su mejor amigo Rober y este le dijo que se había enterado que iban a tener un nuevo compañero en clase llamado Bryan, Rober le advirtió que había de tener mucho cuidado con él, ya que le habían expulsado de todos los colegios e institutos en los que había estado, Rober decía que a la gente no le hacía mucha gracia su llegada allí y que el iba a intentar no juntarse con él. Adrián se quedó serio y asustado, tenía muy claro que de Bryan no quería ni los buenos días.
Cuando llegaron a clase su maestra Sara les presentó a Bryan y lo mandó a sentarse al lado de Adrián para que tomara buen ejemplo de él. Adrián intentó no hablar con él, cogía sus cosas y se las ponía al otro lado de la mesa para que Bryan no los cogiera. Bryan se dio cuenta de todas sus actuaciones a sí que decidió ir a hablar con él en la hora del recreo.
— Nano a mi no me hace ninguna gracia que la tutora me halla puesto al lado de ese tío—dijo Adrián a Rober.—Me da escalofríos...
— Tranquilo, no pasa nada tu intenta evitarlo y no lo mires... evítalo en todo momento y ira todo bien, hazme caso... —Contestó Rober con voz temblorosa.
Almorzaron los dos bastante inquietos, asustados, por los comentarios que decía la gente sobre Bryan, pero los dos sabían que Bryan no duraría mucho en ese instituto...
—Buenos días Adrián, ¿podemos hablar tú y yo un momento?—Dijo Bryan.
—Bryan, ¿qué haces aquí?¿De que quieres que hablemos?¿Qué quieres de mí? No, mejor déjame—Dijo Adrián asustado.
—Tranquilo tío solo quiero hablar contigo, no muerdo.—Adrián se quedó pensativo y pensó que si hablaba con él alomejor lo dejaría en paz, pero no iba a ser así...
—Está bien vamos detrás del instituto, allí podemos hablar sin que nadie nos moleste.
—Perfecto—Dijo Bryan con un tono de malícia.
— ¿qué quieres?
—Que seamos amigos, soy nuevo y no los tengo, me siento solo, y e visto como me evitas y cambias las cosas de lugar para que no las pueda utilizar.
—No es lo que estas pensando, pero tienes que entenderme, digamos que la gente no habla maravillas de ti...
—Ya lo se amigo, pero si he venido a este pueblo es para cambiar, dame una oportunidad, no soy mala persona, te lo aseguro, ¿quieres quedar esta tarde? Asi te enseño mi casa y te presento a mi familia.
Adrián se lo pensó varias veces pero al final aceptó, quedaron a las 17:00 en el parque de San Antón.
Se hicieron las 17:00 y juntos fueron a casa de Bryan, cuando llegaron allí no havia nadie ni su madre, ni su padre, ni nadie...
Subieron al cuarto de Bryan, él encendió el ordenador y lo dejó jugando con el ordenador mientras él supuestamente iba a por algo de beber.
Bryan bajo a la cocina y le echó al vaso de Adrián una droga para hipnotizarlo. Subió a la habitación y le dio su baso le dijo que se lo bebiera todo, y se lo bebió... A Adrián le empezó a entrar sueño y se durmió mientras Bryan lo llevó a la cama, allí le comió la cabeza, le dijo que él era su dueño, que el era su único amigo, que tendría que obedecerle... Cuando se despertó no recordaba nada solo lo que Bryan le había dicho, Adrián se fue a su casa, era las 20:00 y tenía que estudiar para el examen de historia, pero no lo izo Bryan se lo había prohibido, le ordenó que se acostara y que mañana no se presentara al examen. Llegó la hora del examen y Adrián no se presentó, a la profesora le extraño muchísimo pero supuso que estaría con fiebre. A las 14.20 la profesora llamó a su casa y su madre le afirmó que él si que había ido al instituto, que ella misma lo había llevado a clase. Cuando Adrián llegó a casa su madre furiosa le preguntó dónde había pasado el día, le dijo que le llamo la profesora y se lo contó todo. Pero no le hizo caso, subió a la habitación, cerro la puerta y empezó a hacerse su maleta. Bryan le había obligado a irse con él. Se hicieron las tres de la mañana y Bryan paso a por él con su moto. Se fueron a la casa del árbol, allí bryan le izo un exorcismo y Adrián quedo poseído, brayan era el demonio en persona. Pasaron cinco meses y no se supo nada de ellos dos, Rober sabÍa que Bryan le tenia que haber hecho algo a Adrián, pero tenia miedo a hablar. A los dos meses Bryan mato a Adrián, se canso de él y lo tiro al rió Jucar y se fue a Jalance a por otra victima